La educación de los niños comienza desde su gestación, el niño está constantemente aprendiendo, seamos conscientes o no de ello, aprenden de su entorno a expresarse, hablar, caminar, comer, relacionarse, en resumen a “ser humanos”.
En general, entre más educados son los padres, más claridad tienen sobre la importancia de la formación de sus hijos, más allá de lo netamente formal o académico. Los niños que aprenden a pensar, no solo a recitar una serie de datos inconexos; los que aprenden a relacionarse en ámbitos diferentes a los de su entorno más familiar; los que desarrollan habilidades artísticas, deportivas, culturales u otras distintas de manera más profunda a la establecida en la educación estándar, sin duda tienen fuertes ventajas en su desarrollo y en sus posibilidades de encarar el mundo respecto a sus pares.
Actualmente, los recursos de los que disponemos nos dan acceso a información muy valiosa respecto a todas las posibilidades que tenemos para mejorar la educación de nuestros hijos, nos muestran la importancia de comenzar una buena educación lo antes posible, ojalá desde el vientre materno, y nos permiten encontrar una gran variedad de opciones.
Una de las herramientas más estudiadas y validadas a nivel científico en cuanto a sus efectos sobre las áreas cognitiva, emocional y física es la música. Está ampliamente demostrado su impacto en el desarrollo y el aprendizaje de los niños, de una manera muy particular, distinta a como lo hace otro arte o actividad física.
Así que a la pregunta de ¿cuándo empezar la educación musical de un niño? La respuesta es: tan pronto como sea posible, ya, ahora mismo. Y esto lo puedes hacer desde su concepción: está atento a la música que escuchas, cántale a tu hijo así no seas músico y pienses que desafinas, habla con él, baila. Hace tiempo se sabe que los niños reconocen las voces de sus padres, y la música que ellos les colocan durante el embarazo, así que aquí ya tienes una primera manera de empezar.
Por supuesto, después puedes buscar un lugar en donde puedas aprender, escuchar, cantar, bailar y jugar junto a tu hijo, ya que eso es lo que encontrarás en un programa de Estimulación Inicial Musical que siga la filosofía del Método Suzuki y pronto te darás cuenta de lo que la música puede aportar en el desarrollo de tu hijo y de tu familia.
“Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños no pueden, ahora es el momento, sus huesos están en formación, su sangre también lo está y sus sentidos se están desarrollando, a él nosotros no podemos contestarle mañana, su nombre es hoy” Gabriela Mistral